COACCIÓN DEL VOTO


La coacción del voto es uno de los delitos electorales que se cometen de manera más frecuente en las elecciones en todos sus niveles, al respecto, el artículo 7, fracción 2 de la LGIP refiere lo siguiente:
El voto es universal, libre, secreto, directo, personal e intransferible. Quedan prohibidos los actos que generen presión o coacción a los electores.
Por otra parte, tratándose de servidores públicos, la Ley Artículo 11 de la Ley General en Materia de Delitos Electorales dice lo siguiente:
Se impondrán de doscientos a cuatrocientos días multa y prisión de dos a nueve años, al servidor público que:
I. Coaccione o amenace a sus subordinados para que participen en eventos proselitistas de precampaña o campaña, para que voten o se abstengan de votar por un candidato, partido político o coalición;
Bajo ese esquema, tenemos un amplio catálogo de irregularidades a saber: llegó a nuestros archivos el video en el que el PRI pone lonas en casa de ciudadanos y los amenazan que no las pueden retirar por ser “delito federal", lo que naturalmente entra dentro de los supuestos señalados. Bajo esa misma tesitura, también supimos del caso de los trabajadores de limpia de todas las delegaciones fueron obligados a votar por Barrales bajo amenaza de no renovarles la plaza.
De manera muy desafortunada, el Sindicato de la sección 9 de Veracruz el dirigente, Víctor Domínguez exige datos personales de 10 personas que voten por Meade. Pide: copia de credencial de elector, teléfono y otros.
También los comerciantes han sido víctimas de este ilícito, pues en el tianguis Calzada de la Virgen, Coyoacán, amenazan a locatarios con quitarlos si se ponen playeras y colocan publicidad a favor de Morena.
En SEDESOL de Oaxaca, funcionarios superiores exigieron 12 credenciales para seguir laborando en la institución. Con un modus operandi semejante, altos servidores públicos de la CDMX han exigido que se envié fotos del voto marcado a favor de Alejandra Barrales.